¿Cuál es el ciclo de vida de un pandillero?

¿Cuál es el ciclo de vida de un pandillero?

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Comienza con un embarazo no deseado en un hogar con grandes limitaciones económicas, el niño crece junto a su abuela o tía.

El padre no se responsabiliza de su hijo y la madre trabaja duramente para llevar el sustento. En el hogar no hay un adulto responsable que guíe y eduque al pequeño y mucho menos que le enseñe los valores.

A los siete años de edad el menor ya se dedica a actividades predelincuenciales y más temprano que tarde es atrapado por la fascinación de hacer dinero rápido sin ir a la escuela y sin sacrificarse mucho.

Escucha con admiración a los mayorcitos que hablan de conseguir ropa y zapatos de marca, un TV plasma, un equipo de sonido, un celular “vergon” y hasta una motocicleta.

Le impresiona la solidaridad del grupo criminal y le atrae sobremanera el sentirse protegido por su nueva “familia”.

Le enseñan las reglas básicas de la agrupación y le explican el ritual de admisión, aguanta con orgullo la golpiza y luego lo presionan para que demuestre que tiene “huevos”.

El requisito es darle “jaque” (muerte) a alguien, puede ser a un pandillero rival, alguien que traiciono a la pandilla o un agente del Sistema, si cumple esta misión no sólo es aceptado dentro del grupo, sino que gana admiración y respeto.

Gradual y progresivamente se involucra en narcomenudeo, extorsión, sicariato, masacres, asaltos, usurpación de viviendas, violación, entre otros múltiples delitos.

A partir del momento en que se lanza a delinquir sus probabilidades de morir en forma violenta en los próximos cinco años es muy probable.

Con el transcurrir de los meses, llevando una vida expuesta a muchos peligros, viviendo sigilosamente, sólo sale de noche y huye constantemente, apenas logra llevar algo de dinero a sus bolsillos con las extorsiones ya que los cabecillas se quedan con la mayor parte, aún así, lo que logra acumular lo malgasta en el “vacile”, drogas, alcohol y mujeres.

El dinero fácil y la vida regalada con que soñaba al principio tarda en llegar, aunque ayuda algo a su familia, ésta lo rechaza y lo niega para no complicarse con la PNC.

Sus enemigos naturales son los pandilleros rivales, algunos de sus propios compañeros, los agentes de la PNC, los soldados del ejército, los custodios en centros penales, la drogadicción, el alcoholismo y el VIHSIDA.

El principio del fin ocurre cuando le individualizan un delito más grave y lo encierran por más tiempo.

Al salir por buena conducta o por haber cumplido la mayor parte de la condena, aún en fase de confianza y en pleno proceso de rehabilitación reincide en el 99% de los casos, es capturado de nuevo o lo sorprende la muerte al enfrentarse con la PNC o con el ejército, con una pandilla rival o con parientes del algunas de sus víctimas.

Lo que no saben los jóvenes  

Los que se inician en la pandilla no saben que solo serán utilizados por los cabecillas de pandillas para su beneficio, a lo mucho comparten una pisca de las ganancias de los ilictos que los obligan a cometer.

Tampoco saben que con suerte solo sobrevivirán cinco años de vida en el grupo, y que, si lo logran, irán a parar irremediablemente a un centro penitenciario, o con suerte, quedarán con una incapacidad física producto de un atentado en su contra.

“Esta es una vida de tensión, una vida hijueputa, una vida mierda; hay que estar cuidándose la espalda a toda hora, nunca vives tranquilo”, dice un miembro de pandillas que se arrepiente de haber ingresado al grupo criminal.

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