¡Hay que detener a las pandillas!

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Por negativo o contrario que parezca las pandillas tal y como todo grupo social evolucionan, se desarrollan, incursionan en otras actividades y finalmente dan como resultado grupos sociales más fuertes y organizados.

Evolución y futuro de las pandillas a mediano y largo plazo

En la antigüedad los primeros grupos de personas que se unieron lo hicieron con el fin de cazar presas más grandes y feroces, como elefantes y ballenas para aprovechar su carne y comer, leones y tigres para utilizar sus pieles como vestimenta.

Estos primeros grupos fueron llamados hordas, no tenían jerarquía ni estatus social, y su única finalidad era la de alimentarse y subsistir.

Estos dieron el paso a las tribus donde se organizaron entre cazadores, ancianos, mujeres y niños, por entonces ya separaban a una familia patriarca de las otras estableciendo las primeras clases sociales, con el tiempo las divisiones fueron aumentando y las jerarquías de mando y por herencia fueron apareciendo.

A lo largo de la historia han existido otros grupos, tales como:

En medio Oriente dos grupos provenientes del mismo padre se agraden mutuamente, guerra que ya lleva miles de años y que dan por llamar “Guerra Santa”

En Sudáfrica cientos de grupos aún pelean su territorio, sucedió en Japón con las triadas en guerra contra los yacusas por cientos de años y aún continúa, siendo capaces de llegar a altos cargos del gobierno y del comercio internacional.

En New York italianos contra irlandeses a principios de 1900, ahora eligen alcaldes y gobernadores de la ciudad.

En Chicago Alcapone y la mafia italiana se transformó y ahora pelean desde tribunales.

En Inglaterra los Hooligans son capaces de viajar continentes para destruir sedes mundialistas y apollar a su equipo.

En Colombia los traficantes ahora son llamados carteles y tienen tanto poder como un partido de gobierno.

En México las pandillas se cansaron de trasladar la droga proveniente de Colombia y ahora cultivan su propio producto impidiendo que los colombianos transiten por sus golfos o tierras en constantes ataques.

Las pandillas en El Salvador

Los antecedentes arriba mencionados demuestran la evolución de grupos delictivos a través de la historia y que no puede esperarse su erradicación si no antes su transformación.

Ante estos datos, es lógico pensar que el futuro de las pandillas depende en gran medida de las acciones que tome el gobierno salvadoreño, entre ellas, disminuir las extorsiones, aumentar penas y leyes contra el referido delito, pues el dinero de la extorsión es su principal fuente de financiamiento.

Posiblemente, a no más de cinco años las pandillas se darán cuenta que las extorsiones se han vuelto poco rentables para sus finanzas, obtienen poco dinero y reciben altas condenas penales, por tal razón, pondrán en balanza extorsiones, ganancias versus condena penal, acorralados y aislados buscarán una nueva forma de lucrarse.

Por la experiencia de las pandillas en venta de drogas, estas sabrán en un principio que es un negocio altamente rentable con penas menores a la del delito de extorsión y con grandes márgenes de ganancia sobre inversión.

Finalmente, tal y como sucedió en Colombia y luego en México, las pandillas se dedicarán por completo al tráfico de drogas.

Iniciarán en el mercado local comprando a estructuras salvadoreñas de narcos que traen su producto de camino a Estados Unidos.

Luego de un tiempo, al menos cinco años más, iniciarán relaciones con los productores colombianos y mexicanos directamente ya no con los salvadoreños que esperan recibir el producto y ordenes de los carteles.

En esta relación como primer paso eliminarán a cualquier otra banda o traficante independiente (los que anteriormente eran sus proveedores) que transite por el país (tal y como en México el Cartel del Golfo y los Zetas).

Intermediaran el paso de droga por aire, mar o tierra, en este lapso de dos a cinco años la guerra se librará entre antiguos y nuevos traficantes.

Una de las pandillas probablemente la del barrio 18 comprará su producto a los mexicanos, mientras la MS compre a colombianos, o viceversa.

Cuando los únicos proveedores “autorizados” para traficar por el país sean las pandillas su poder aumentará.

Las autoridades para ese entonces acabarán de erradicar a un mínimo más aceptable las extorsiones.

Después de un tiempo de constantes peleas por rutas de trafico repartirán la ruta marítima para una pandilla, la terrestre para otra, y el resto de pandillas más pequeñas pelearán por una ruta propia donde dar paso, en este tiempo continuarán los asesinatos entre grupos, inclusive aumentarán en poder e influencia política.

Dentro de unos quince o veinte años los grupos que ahora conocemos como pandillas transmutarán a cárteles de drogas, los que queden de ellos (dos o tres no más) habrán adquirido una enorme cantidad de poder en los círculos sociales, tendrán a su disposición políticos, académicos, jueces, fiscales.

Además, poseerán empresas fantasmas en todo el país, cuentas en otros países para lavar el dinero del tráfico de drogas.

Entonces decidirán que el país ya no será más únicamente un paso de drogas, comenzarán a producir sus propias drogas sintéticas, contratarán ingenieros para crear su propia variedad y mejorar las ya existentes.

Sus proveedores en México y Colombia, aunque lo tomen de forma provocativa seguirán en relaciones

Posteriormente las pandillas (carteles para ese entonces) cerrarán el paso para cualquier tráfico de drogas que no sea producida por ellos mismos, obligarán a sus clientes en Estados Unidos a comprar únicamente el producto que ellos mismos hayan trabajado en sus laboratorios.

El gobierno salvadoreño en turno se verá obligado ante la presión del gobierno estadounidense a combatir el tráfico; tal y como en el resto de países los grandes carteles habrán acumulado tanto poder y dinero que será imposible erradicarlos.

¿Hay que esperar que se concreticen estos escenarios a favor de las pandillas?

Por supuesto que no, el gobierno salvadoreño permanentemente trabaja en estrategias de combate a las pandillas a fin de minimizarlas.

Hechos recientes dan muestras que las autoridades de seguridad han golpeado fuertemente las finanzas de las pandillas, entre los casos más significativos están la “Operación Jaque”, “Operación Tecana”, “Operación Libertad”, entre otras acciones policiales que han debilitado a la MS13 y a las dos facciones de la pandilla 18.

Analistas políticos y expertos en temas de seguridad coinciden que el actual gobierno, es el único gobierno en 30 años de administración publica en ejecutar un plan de seguridad que vencederamente golpea a las estructuras de pandillas.

En el “Plan El Salvador Seguro”, se contempla la estrategia de combate a las pandillas, es un plan integrar, se espera que la próxima administración presidencial (2019 – 2024) le dé continuidad a la estrategia de combate a las pandillas, y evitar que El Salvador se convierta en un narco Estado.

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