Howard Cotto: “Mi rollo era el futbol, y jugaba en las ligas infantiles de los Pumas de la UNAM”

Howard Cotto: “Mi rollo era el futbol, y jugaba en las ligas infantiles de los Pumas de la UNAM”

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Redacción Radar (22/1/18)

Radio Cadena Sonora: Howard Augusto Cotto,  director de la PNC. ¿Quién  le puso ese nombre?

Howard Cotto: Yo me llamo Howard Augusto y mi papá se llamaba  Augusto Cotto.

Él me lo puso, mi padre fue pastor bautista y en un momento de su vida, mucho antes que yo naciera, de hecho antes de que se casara con mi mamá, se fue a estudiar al Seminario Bautista Hispanoamericano en Los Ángeles (USA), ahí estudió, hubo una pareja de señores ya un poco mayores que no tenían hijos, él me contaba que lo adoptaron, más bien lo acogieron en su casa, en todo el tiempo que estuvo estudiando su carrera.

Luego regresó, se casó y antes de que yo naciera el señor murió, le dio un paro cardiaco al interior del ascensor de su oficina, él era un empresario, entonces la señora sacó todas las cosas que él andaba en su bolsa, una notita para su secretaria, unas moneditas de centavo, no era ni un dólar, entonces (lo) metió en una cajita de hueso africana  y se la envió a mi papá y le pidió que por favor cuando naciera su primer hijo le pusiera el nombre de su esposo.

Él se llamaba Howard y de hecho yo tengo esa cajita, me la dio mi padre cuando yo tenía unos 7 u 8  ocho años, ahí hay también un sujetador de corbata (que) ya casi no se usan pero ahí la tengo. Y… esa es la historia del nombre.

Yo siempre le reclamé a él por qué me había puesto ese nombre.

RCS: ¿No le gusta?

HC: Pues… la verdad no me gusta mucho. Bueno, no es que no me gusta, el problema es ese que preguntan: ¿Cómo te llamas? Howard ¿Y cómo se escribe?

Lo sentía muy complicado, y como mi papá se llamaba Augusto, él solo se llamaba así, entonces yo siempre dije Augusto. Fíjese que curioso, yo ese nombre casi nunca lo usé hasta que aquí en la policía, recuerdo que las primeras conferencias que di hace mucho tiempo, la primera conferencia que di en el Salón de Directores (Edificio Central PNC) los periodistas no me conocían. Me acuerdo perfecto. Yo di declaraciones y una periodista se me acercó y me dijo:

-Mire y ¿Usted cómo se llama?

-Ah, Augusto Cotto.

-Pero…aquí me dijeron que usted se llamaba Howard.

-Ah sí, ese es mi primer nombre.

El día siguiente salió lo que yo dije, así con mi nombre y ya no me lo quité.

RCS: En el colegio ¿Cómo le decían? ¿Dónde nació?

HC: Nací acá en San Salvador, en la Calle Arce, de hecho en un edificio que se llamaba clínica Arce, luego desde muy pequeño nos fuimos a vivir a Santa Ana por el trabajo de mi papá. Mi papá era de Guatemala, pero de la frontera, en el municipio de Jerez departamento de Jutiapa (fronterizo con Chalchuapa, Santa Ana).

Es un pueblo pequeño, el sistema educativo era muy pobre, en el pueblo había hasta sexto grado. No es porque sea mi padre, pero era una persona que sobresalía mucho y un profesor vio que tenía mucho potencial y cuando él tenía 11 años le pidió a mi abuela, ella era madre soltera, si se lo podía dar para traerlo a estudiar a San Salvador en el Instituto Democracia que estaba en San Marcos. Era como un internado. Luego por esa zona vivía mi mamá y ahí se conocieron. Nos fuimos a Santa Ana y estando en Santa Ana le ofrecieron ser el rector del Seminario Bautista en México, y entonces nos fuimos a México. Yo ni recuerdo, yo tenía dos años o más, no recuerdo.

Pues llegué en México a estar en la Universidad, la UNAM (Universidad Autónoma de México) y luego ya regresé. Esa ya es otra etapa. Por la guerra estuve durante el conflicto armado, pero toda esa etapa de niño la pase muy bien la verdad.

RCS: ¿Cómo era su infancia, era tremendo, tranquilo?

HC: Yo era muy tranquilo, mi rollo era el futbol, y jugaba en las ligas infantiles de los Pumas de la UNAM porque además en México existe la ciudad universitaria, que es un espacio enorme y nosotros vivíamos justo a la entrada, entonces el estadio de ciudad universitaria que es el estadio de los Pumas quedaba como a dos cuadras.

Mi equipo era los Pumas. Atrás del estadio hay un complejo de canchas donde juegan los niños y entonces me metí a jugar futbol. Hasta fui a Europa a jugar con los Pumitas.

RCS: ¿Y todavía juega futbol?

HC: Muy poco, ya el tiempo no me da mucho, pero me gusta, aun así no lo veo mucho, no lo practico mucho, este trabajo es demasiado absorbente.

RCS: Estando en México ¿Cómo fue su vida, la cultura, tradiciones, no se le pegó el “órale pues”?

HC: Siii, ya hablaba como mexicano, de hecho me dicen que cuanto estoy en situaciones de crisis se me sale.

Llegue allá hasta los 18 casi 19 años. Jajaja,  pues si un poquito como fueron 17 años.

RCS: ¿(Cuál es) Su comida favorita?

HC: He pues la mexicana, los tacos al pastor.

RCS: ¿Continuó sus estudios aquí?

HC: Si, de hecho aquí estudié Derecho en la Universidad José Matías Delgado. Bueno después regreso a El Salvador, bueno en San Salvador casi no conocía, solíamos venir por tierra casi todos los años pero cuando regreso, ni me acuerdo en que año regresé directamente para irme a un frente de guerra en la zona de Santa Ana (con) Chalatenango por el cerro La Gloria. Luego, la mayor parte del conflicto en Guazapa (San Salvador) y de ahí me desmovilicé luego de los Acuerdos de Paz, ahí estuve prácticamente todo el conflicto.

RCS: ¿Cómo fue que Howard llegó al conflicto, cómo fue entrar ahí?

HC: Lo que pasa es que esto es una herencia paterna por decirlo así. Mi papá, bueno, además de teólogo y pastor era sociólogo, antropólogo, era admirable, y él toma contacto con una de las organizaciones del FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional).

Empieza a trabajar activamente en un trabajo que luego se denominaba político diplomático, de hecho fue uno de los que trabajó fuertemente con el tratado franco mexicano (En agosto de 1981 los gobiernos de México y Francia firmaron un documento en donde reconocían a la alianza FMLN y FDR como “fuerza política representativa” en la guerra civil).

Es un momento de inflexión en el conflicto cuando declaran fuerza beligerante al FMLN durante el conflicto armado.

Y bueno en el año 1980, producto del trabajo que él hacía, tiene que ir a Managua, Nicaragua y luego de ahí a Panamá con el secretario general de una de las organizaciones del FMLN y toman una avioneta y la avioneta tiene desperfectos mecánicos y cae al mar en Panamá. Es una situación difícil, porque la avioneta nunca apareció, nunca tuvimos el cuerpo, los cuerpos, porque eran 7 personas las que iban en esta avioneta y bueno ahí muere… justamente el mismo día que un comando mata a Somoza (Anastasio, exdictador de Nicaragua, derrocado por los sandinistas en 1979), en Paraguay el 17 de septiembre de 1980. Ahí muere y yo para ese tiempo tenía 14 años, soy el mayor de mis hermanos y ese vínculo queda desde que yo tomo la decisión de venirme para acá a un frente de guerra. (Continuará)

Entrevista del Director General de la PNC en Radio Cadena Sonora, viernes 19 de enero de 2018. 

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